Programa de facturación para pymes con Verifactu
Pedidos, facturas, equipo, stock, bancos e informes en el mismo sitio. El equipo deja de mover datos entre pestañas y trabaja sobre la misma base de información.
El día a día de gestionar una pyme con cinco programas
Cada herramienta resuelve una parte. Lo que nadie resuelve es lo que pasa entre ellas: los datos que se pierden, las versiones que no cuadran y las horas que se van moviendo cifras de un sitio a otro.
Cinco programas, cinco verdades
Facturación en uno, clientes en otro, banco aparte, la contabilidad en un Excel heroico y un correo con la asesoría que hace de pegamento. Cada herramienta cuenta su propia versión del negocio.
Horas reconciliando lo evidente
Un tercio de la jornada del equipo administrativo se va en mover datos entre sistemas que no se comunican. Trabajo invisible que no aporta nada al cliente final.
Decisiones a ciegas
Cuando dirección pregunta cuánto se ha facturado este mes, la respuesta llega tarde y con asteriscos. Más de seis de cada diez pymes reconocen no tener datos fiables a tiempo.
Equipos que no se hablan
Administración mira un sistema, ventas mira otro, dirección pide un tercer informe. La empresa funciona, pero cada departamento vive en su propia realidad.
El coste oculto de la fragmentación
Unificar los datos de tu pyme no debería tardar seis meses ni costar como un piso.
Los programas de facturación tradicionales prometen integración total y entregan meses de implementación, consultores externos y una curva de aprendizaje que paraliza al equipo. Cruasan se pone en marcha en días, sin proyecto de implantación.
Las áreas de tu empresa, en la misma plataforma
Lo que antes vivía en seis programas distintos comparte ahora la misma base de datos. Cuando se emite una factura o entra un movimiento, el resto de áreas lo ven al instante. Mismo principio que aplica al autónomo que empieza, escalado a la operación de una pyme.
Pedidos
Ventas y compras como parte del mismo flujo. Cada pedido queda enlazado al cliente o proveedor correspondiente y a su factura cuando toca.
Facturas
Emisión y recepción con cumplimiento Verifactu integrado. Cada factura emitida se firma y se envía a la AEAT en el mismo gesto.
Equipo
Una sola cuenta de empresa con varios usuarios. Cada persona accede con su perfil y ve la información que necesita para su trabajo.
Stock
El inventario se mueve con los pedidos y las facturas. Lo que entra y sale queda reflejado sin necesidad de un sistema aparte.
Bancos
Movimientos y saldo de la tesorería en el mismo panel donde vive la facturación. Una sola vista del dinero que entra y sale.
Informes
Una vista única de la actividad: facturación, cobros, compras y stock. Sin compilar PDFs ni exportar CSV cada vez que alguien pregunta cómo va el mes.
Herramientas sueltas frente a plataforma integrada
La diferencia no está en la lista de funcionalidades. Está en si los datos se hablan entre sí o cada departamento vive en su propia versión de la realidad.
Lo que llevan años diciendo los que piensan en datos
No es una idea nueva. Es la idea más vieja del software empresarial — solo que casi nadie la aplica al software de la pyme española.
Empezar ligero, crecer sin cambiar de plataforma
No hace falta entrar con todo activo el primer día. Cruasan se usa primero para lo que más duele y se va ampliando al ritmo del negocio.
Arrancar facturando
Facturación con Verifactu desde el primer día. Sin configuraciones de tres semanas ni consultores que cobran por hora. Si sabes pedir un café, sabes emitir una factura aquí.
Sumar áreas al ritmo del negocio
Pedidos, stock, equipo, bancos, informes. Cada área se incorpora al uso cuando la pyme la necesita, sin migraciones ni perder los datos que ya están dentro.
Mantener la base ordenada
Todo lo que opera el equipo va dejando una base de datos limpia y consultable. Cuando llegue el momento de pedirle más al sistema, los datos ya estarán donde tienen que estar.
«Crecer como pyme con herramientas que no se hablan entre sí es como abrir una segunda oficina y descubrir que cada una lleva su propia facturación. Técnicamente las dos funcionan. Operativamente, ninguna es de fiar.»
Cruasan — Departamento de verdades incómodas
Preguntas frecuentes sobre Cruasan para pymes
¿Cruasan sustituye las hojas de cálculo y los programas desconectados de mi pyme?
Es exactamente el problema que resuelve. Cuando la facturación está en un programa, los clientes en otro y los cobros en una hoja de cálculo, alguien tiene que mover datos entre los tres a mano. Cruasan elimina esa fricción: pedidos, facturas, clientes, stock, bancos y registro Verifactu conviven en un único sistema, y los datos contables se exportan listos para la asesoría.
¿Varios miembros del equipo pueden trabajar a la vez en Cruasan?
Sí. Cruasan permite que varios usuarios accedan a la misma cuenta de empresa. Cuando alguien emite una factura o registra un pedido, el resto del equipo lo ve reflejado en el sistema sin tener que sincronizar nada manualmente.
¿Cómo centraliza Cruasan la información financiera de la empresa?
¿Cruasan cumple con Verifactu para pymes?
Sí. Cada factura emitida genera el registro verificable y se envía a la Agencia Tributaria. El cumplimiento es transparente: forma parte del flujo normal de facturación, no es un paso adicional. Para la pyme, esto significa que los datos que ve Hacienda y los que ve la empresa son siempre los mismos.
¿Cuánto tarda una pyme en ponerse en marcha con Cruasan?
Días, no meses. Cruasan no requiere proyecto de implantación, consultores externos ni una semana de formación para el equipo. La pyme empieza facturando con Verifactu desde el primer día y va incorporando el resto de áreas (pedidos, stock, bancos, informes) al ritmo que le encaja. Sin migraciones forzosas ni cambios de plataforma. La página de precios recoge planes y descuentos por volumen para pymes.
Tu pyme ya genera los datos. Solo falta que vivan en el mismo sitio.
Cruasan los junta en un sistema donde todo cuadra porque se diseñó para eso desde el primer día.
7 días gratis · Sin implantación · Sin consultor de tres meses