Asesoría contable al día y a la vista

Cada factura, gasto y cobro llega a la contabilidad mientras ocurre. Tú ves los números; tu asesor revisa los cierres y responde por ellos.

Libros, cierres, cuentas anuales y banco cuadrado. Una contabilidad útil para decidir. Presupuesto cerrado, sin letra pequeña · convivimos con tu gestoría actual mientras haga falta

Decide con la contabilidad de este mes, no con la del trimestre pasado.

Llevada al día, cuadrada con tu banco y a la vista: ves lo mismo que tu asesor, con cada apunte trazado hasta su documento. Estos son los cuatro frentes que te quitamos de encima.

Libros al día

Tus libros contables y registros de facturas, llevados según ocurre el mes, no reconstruidos a final de trimestre desde una carpeta.

Cierres

El cierre de cada periodo, cuadrado con tu banco y tu facturación. Sabes cómo ha ido el mes cuando aún estás a tiempo de reaccionar.

Cuentas anuales

Salen de una contabilidad que ya está cuadrada, sin maratón de cierre. Depositarlas en plazo en el Registro Mercantil, si operas como sociedad, es lo mínimo.

Conciliación con tu banco

Cada cobro y cada pago, casado con su factura mediante la conciliación bancaria automática del programa. Los descuadres aparecen cuando nacen.

El banco te pide el cierre contable. ¿Cuántos días tardas?

Hoy, la respuesta depende de tu gestoría: escribes, esperas, insistes, y tardas días en recibir unos números que son tuyos. Mientras, la operación que querías cerrar con el banco también espera. Con Cruasan, el cierre está en la palma de tu mano en el momento en que te lo piden: la contabilidad ya se llevaba al día y una persona ya la había supervisado. Total disponibilidad de tus datos, y un asesor cuando lo necesitas.

Las cuentas al día durante todo el año, no reconstruidas en el cierre

Cada apunte, trazado hasta su documento.

Todo nace en el programa de facturación: cada factura genera su asiento y cada asiento acaba en su casilla. La línea que los une no se rompe nunca, y tu asesor trabaja sobre ella, no sobre una carpeta.

01
La factura

Tus datos ya viven en Cruasan. Facturas emitidas con Verifactu, gastos con su documento y movimientos conciliados con el banco. La contabilidad no espera a que entregues nada.

02
El asiento

La IA contabiliza el día a día. Lee cada documento, propone el asiento y deja el rastro completo: de la factura al asiento y del asiento al modelo. Y marca lo que no cuadra en lugar de esconderlo.

03
La casilla

Tu asesor supervisa y cierra. Un profesional revisa los asientos con criterio, resuelve los descuadres y firma los cierres y las cuentas. Tú recibes números fiables, no una tarea. Nunca la máquina sola.

Por qué llega tarde

La contabilidad no llega tarde por pereza. Llega tarde por diseño.

El modelo clásico se montó cuando los datos viajaban en carpetas: tú acumulabas papeles, los mandabas, alguien los picaba y semanas después salían unos números. Todo el calendario contable (las tandas, el cierre como acontecimiento, el susto de enero) es consecuencia de esa forma de mover la información, no de la contabilidad en sí.

Cambia de dónde nace el asiento y se cae el calendario entero. Si sale de la factura en el momento en que se emite, no hay nada que reconstruir después: solo que revisar. Eso es lo que hace que unas cuentas sirvan para decidir y no solo para presentar.

La contabilidad no llega tarde por pereza. Llega tarde por diseño.
Lo que cambia de verdad

Una contabilidad que llega en marzo ya no sirve para decidir.

La contabilidad de la mayoría de las pymes se hace mirando atrás: alguien reconstruye en marzo lo que pasó en octubre con los papeles que le llegan. El resultado es correcto y sirve para cumplir, pero llega tarde para lo único que la haría útil, que es tomar decisiones con ella.

Con una gestoría clásica

Arqueología, una vez al año

Los apuntes se pican a partir de tus papeles

El cierre es un acontecimiento de varias semanas

Los números llegan cuando el año ya terminó

Y sirven para presentar, no para decidir

Con la neo-asesoría

Consecuencia, no reconstrucción

El asiento sale de la factura al emitirla

El banco cuadra contra lo emitido, sin cruzarlo a mano

Las cuentas están al día en marzo igual que en diciembre

Y tu asesor interpreta en vez de teclear

Tú decides Los libros y las cuentas los revisa y firma una persona experta en contabilidad.

Puedes empezar sin dejar a quien te la lleva hoy.

Convivimos con tu gestoría actual el tiempo que haga falta. Puedes empezar llevando en Cruasan la contabilidad del día a día y decidir más adelante quién firma qué.

01

«Mi gestor tiene mis libros»

Y por eso, para ver tu propio balance, tienes que pedírselo. En Cruasan tus libros viven contigo: los consultas cuando quieres, y si un día decides irte, te los llevas. Nada de quedarnos con tu contabilidad como rehén.

02

«¿Y el histórico de años anteriores?»

El punto de partida y el histórico que haga falta incorporar se revisan antes de contratar. El presupuesto deja por escrito qué periodos entran y qué documentación necesitamos de tu gestoría actual.

La neo-asesoría completa: asesoría fiscal · asesoría laboral · consultoría de negocio · ver todo.

Una contabilidad que solo sirve en el cierre llega tarde.

Estas son las decisiones de producto que tomamos para que también sirva durante el mes.

«Una contabilidad que solo sirve para cumplir es un gasto. Una que sirve para decidir es una herramienta.»
Cruasan— Departamento de verdades incómodas
«El descuadre no aparece en el cierre del año. Aparece el día que nace: lo que pasa es que nadie estaba mirando.»
Cruasan— Departamento de verdades incómodas

Tus agentes mantienen la materia prima contable

El asiento definitivo y el cierre los supervisa una persona. Antes, tus agentes pueden registrar documentos, emitir facturas y consultar el banco para que la revisión empiece con los datos dentro.

Con ChatGPT y Claude funciona hoy y va dentro del programa. WhatsApp y Telegram son la siguiente puerta de esta misma experiencia conversacional. Así funciona el servidor MCP.

Asientos del mes

318

generados desde tus facturas

Picados a mano

0

nacen del propio documento

Banco conciliado

94 %

cruzado con lo emitido

Días de retraso

0

las cuentas están al día

ClienteEstadoTotal
430 / 700 Factura 2026-0184 · Cafetería Nou Contabilizado 1.500,40 €
600 / 400 Suministros Iberia · factura de compra Contabilizado 482,00 €
572 / 430 Cobro en banco · casado solo Conciliado 1.500,40 €

La contabilidad como consecuencia, no como tarea

El asiento no se pica: sale de la factura en el momento en que la emites, con su cuenta y su fecha. Y cuando el dinero entra por el banco, el movimiento la cierra sin que nadie cruce dos listas. La contabilidad deja de ser algo que alguien hace y pasa a ser algo que ocurre.

Por eso las cuentas están igual de al día en marzo que en diciembre, y por eso sirven para decidir y no solo para cumplir. Tu asesor entra a los mismos datos que tú, cuando ocurren.

La contabilidad va a dejar de mirar hacia atrás.

Durante décadas la contabilidad ha sido un ejercicio de arqueología: alguien reconstruye en marzo lo que pasó en octubre, a partir de documentos que llegan tarde y en desorden. El resultado es correcto y sirve para cumplir, pero llega demasiado tarde para decidir nada con él.

Cuando el asiento se prepara desde la factura, esa distancia se reduce y las cuentas empiezan a servir durante el mes: para entender clientes, productos y decisiones. El contable no sobra; deja de picar apuntes y pasa a interpretar y ajustar lo que ya está dentro.

Cuentas al día en marzo igual que en diciembre.

Preguntas frecuentes sobre la asesoría contable

¿Qué incluye la asesoría contable de Cruasan?

La contabilidad completa de un autónomo o una pyme: libros al día, conciliación con el banco, cierres de cada periodo y cuentas anuales depositadas en plazo si operas como sociedad. La IA contabiliza el día a día y un asesor con nombre y apellidos lo supervisa y firma los cierres.

¿Cada cuánto está mi contabilidad al día?

Se lleva durante el mes, según entran facturas, gastos y movimientos del banco. No trabajamos por entregas trimestrales: cuando consultas tus números, reflejan lo que ha pasado, no lo que pasó hace tres meses.

¿Quién revisa mi contabilidad?

Un asesor con nombre y apellidos. La IA propone los asientos y deja cada apunte trazado hasta su documento; la persona revisa con criterio, resuelve lo que no cuadra y firma los cierres. Nunca la máquina sola.

¿Me sirve para pedir financiación?

Sí. Los datos del periodo ya están en Cruasan y tu asesor parte de una contabilidad mantenida durante el mes. Si el banco exige un cierre específico o ajustes, el profesional los revisa antes de entregar la documentación.

¿Puedo delegar solo la contabilidad?

Sí. Es el sistema líquido: convivimos con tu gestoría actual el tiempo que haga falta, y puedes empezar por la contabilidad y dejar el resto donde está. Tú decides cuándo lo nuevo pasa a mandar.

¿Cuánto cuesta la asesoría contable?

Depende de tu volumen de facturas y movimientos y de si operas como autónomo o como sociedad. Nos cuentas tu caso y recibes por escrito el alcance y el precio propuestos.

Las cuentas claras, todo el año.

Cuéntanos tu volumen y cómo llevas hoy la contabilidad, y tienes un presupuesto cerrado con el nombre de tu asesor incluido.

Sin tarifa pública: el precio depende de tu volumen, tu forma jurídica y el alcance contratado.