Hay miles de empresas y autónomos buscando ahora mismo “programa compatible con Verifactu” con la sensación de que llegan tarde. No llegan tarde. El Real Decreto-ley 15/2025 amplió los plazos de adaptación: Verifactu será obligatorio a partir del 1 de enero de 2027 para los contribuyentes del Impuesto sobre Sociedades y a partir del 1 de julio de 2027 para el resto de obligados, autónomos incluidos. Durante 2026 el sistema es voluntario. Lo que sí es verdad es que elegir el programa con calma en 2026 evita hacerlo con prisas en 2027, cuando medio país estará migrando a la vez.
El problema es que el mercado se ha llenado de etiquetas ( “adaptado”, “certificado”, “homologado” ) que no siempre significan lo que parecen. Esta comparativa repasa los principales programas de facturación del mercado español que declaran cumplir con Verifactu, explica qué hay detrás de cada declaración y, sobre todo, aclara el malentendido más extendido de todos: no existe ninguna lista oficial de la AEAT de software Verifactu. Quien busque una guía sobre qué es Verifactu y cómo funciona el sistema tiene el detalle técnico en otro artículo; aquí la pregunta es otra: qué herramientas lo cumplen y cuál conviene a cada tipo de negocio.
«Las empresas no quieren más software. Quieren menos problemas.» — Cruasan, Departamento de Verdades Incómodas
¿Qué debe cumplir un programa de facturación compatible con Verifactu?
Un programa compatible con Verifactu debe generar registros de facturación inalterables, encadenados mediante hash y comunicables a la Agencia Tributaria. Así lo establece el Reglamento de requisitos de los sistemas informáticos de facturación, aprobado por el Real Decreto 1007/2023. En la práctica, los criterios que separan un programa preparado de uno que solo lo dice son cuatro:
- Adaptación declarada por el fabricante. El cumplimiento se formaliza mediante una declaración responsable del propio fabricante, incorporada al software. Si el proveedor no la publica ni la menciona, es una señal de alarma.
- Envío de registros a la AEAT. La modalidad VERI*FACTU implica remitir cada registro de facturación a la Agencia Tributaria en el momento de la emisión. Es la vía más cómoda: emitida la factura, el sistema firma, encadena y envía sin intervención del usuario.
- Integración con la contabilidad. Verifactu obliga a que la factura sea un registro estructurado e inmutable. Si ese registro muere en el módulo de facturación y la contabilidad hay que alimentarla aparte, el programa cumple la norma pero desaprovecha el dato.
- Facilidad de adaptación. Hay programas donde Verifactu viene de serie y programas donde es una actualización que el usuario tiene que instalar, activar o contratar. La diferencia parece menor hasta que llega la inspección y la versión instalada es de 2024.
Con estos cuatro criterios se puede leer cualquier página de producto sin dejarse llevar por las etiquetas. Y antes de entrar en nombres, conviene desmontar la etiqueta más peligrosa de todas.
Una sola fuente de verdad
La factura no es un PDF. Es el átomo del dato empresarial.
Cada factura genera un asiento, cada asiento cuadra con el banco, cada movimiento alimenta los informes. Capa sobre capa, como un buen hojaldre.
¿Existe una lista oficial de la AEAT de programas Verifactu?
No. La Agencia Tributaria no publica ni tiene previsto publicar una lista de software Verifactu aprobado. Así lo confirma la propia AEAT en sus preguntas frecuentes sobre la certificación de sistemas informáticos: el modelo elegido por el Reglamento es la autocertificación. Cada fabricante emite una declaración responsable afirmando que su sistema cumple los requisitos, y esa declaración va incorporada al propio software. No hay registro público, no hay homologación previa y no hay sello oficial.
Esto tiene dos consecuencias prácticas. La primera: cuando un programa se anuncia como “homologado por la AEAT” o “certificado por Hacienda”, la afirmación es, siendo generosos, imprecisa, nadie está homologado por la AEAT porque la AEAT no homologa. La segunda: la responsabilidad de elegir bien recae en el usuario. La lista que existe en la web de la Agencia Tributaria corresponde a la antigua normativa de digitalización certificada, anterior y ajena a Verifactu, y confunde a más de uno. Por eso en esta comparativa se dice “declara estar adaptado” y no “está certificado”: es la formulación honesta, porque es la única que la norma permite.

Programas de facturación compatibles con Verifactu en 2026
Ocho programas concentran la mayor parte de las búsquedas de facturación con Verifactu en España. Todos declaran estar adaptados; las diferencias están en cómo llega esa adaptación al usuario y en qué pasa con el dato después de facturar.
Holded
Holded declara estar adaptado a Verifactu dentro de su plataforma de gestión en la nube. Es el nombre más conocido en software para pymes en España y su propuesta va mucho más allá de la factura: CRM, proyectos, inventario y un módulo contable, todo bajo la misma interfaz.
Lo bueno: experiencia de usuario excelente, la facturación con los requisitos de Verifactu se integra en el flujo normal de trabajo y el usuario apenas nota la diferencia. Para quien ya vive dentro de Holded, cumplir no exige cambiar de herramienta.
Donde se queda corto: la amplitud tiene un precio. Cuando el negocio necesita contabilidad profunda, el módulo contable muestra costuras y muchos usuarios acaban exportando datos a su asesoría. Hay un análisis completo de Holded como alternativa para quien quiera el detalle.
Quipu
Quipu declara estar adaptado a Verifactu con generación de hash encadenado, código QR y envío de registros a la AEAT. Hoy forma parte del grupo TeamSystem y mantiene su posicionamiento histórico: facturación sencilla para autónomos y pequeñas empresas, con escaneo de tickets y conexión bancaria.
Lo bueno: curva de aprendizaje mínima. Para un autónomo que emite pocas facturas al mes y quiere cumplir sin entender qué es un hash, Quipu resuelve.
Donde se queda corto: la contabilidad es limitada y el reporting va poco más allá de ingresos y gastos. El programa cumple con Verifactu, pero el dato de facturación no alimenta gran cosa más: cuando el negocio crece, aparece el techo.
Billin
Billin publica su declaración responsable de forma abierta y funciona exclusivamente en modalidad VERI*FACTU: cada factura emitida se remite a la AEAT. También pertenece al grupo TeamSystem y su propuesta es facturación pura, simple y económica.
Lo bueno: de las opciones más transparentes en cumplimiento, la declaración responsable es pública y la remisión a la AEAT es sistemática, sin modalidades intermedias que el usuario tenga que configurar.
Donde se queda corto: es solo facturación. Sin contabilidad integrada, sin control financiero, el registro de Verifactu nace impecable y se queda huérfano: para cualquier cosa más allá de emitir y cobrar hay que salir del programa.
Contasimple
Contasimple, hoy propiedad de Cegid, declara estar adaptado a Verifactu desde mediados de 2025. Orientado a autónomos y microempresas, permite al usuario activar la modalidad Verifactu de forma anticipada o esperar a su fecha de obligación, y cubre también TicketBAI para los territorios forales vascos.
Lo bueno: sencillez y cobertura normativa doble (Verifactu y TicketBAI), algo que pocos programas de su segmento ofrecen. El respaldo de un grupo grande da garantías de continuidad en las actualizaciones.
Donde se queda corto: se queda a medio camino entre la simplicidad de un Quipu y la profundidad de un programa contable serio. Correcto en todo, sobresaliente en poco.

FactuSol
FactuSol, el programa gratuito de escritorio de Software DELSOL, declara conformidad con Verifactu en sus versiones recientes. Es probablemente el programa de facturación con mayor base instalada entre micropymes españolas, por una razón evidente: no cuesta nada.
Lo bueno: gratuito y funcional, con la adaptación a Verifactu incorporada en las versiones actuales, QR, registros inalterables y envío a la AEAT incluidos.
Donde se queda corto: la adaptación depende de la versión instalada. Quien siga trabajando con un FactuSol de hace tres años no cumple, y actualizar un programa de escritorio con años de datos locales no siempre es trivial. Además, el dato vive en un solo ordenador: sin nube, sin acceso remoto, sin colaboración en tiempo real con la asesoría.
Sage 50
Sage 50 incorpora la adaptación a Verifactu mediante una extensión de facturación certificada que se activa sin coste adicional en las versiones recientes del producto. Es el heredero de ContaPlus y la referencia veterana en profundidad contable para pymes con equipo administrativo.
Lo bueno: detrás de la factura hay contabilidad de verdad, PGC completo, analítica, consolidación. Para empresas con volumen y equipo contable, la solvencia normativa de décadas pesa.
Donde se queda corto: la adaptación llega como añadido sobre una arquitectura con muchos años, y exige tener versión y licencia al día. La experiencia de usuario y la dependencia de consultores siguen siendo el peaje clásico de Sage: potencia sí, agilidad menos.
Anfix
Anfix declara estar adaptado a Verifactu en su plataforma cloud de facturación y contabilidad para pequeñas empresas. Su rasgo diferencial es la colaboración con el despacho: está pensado para que empresa y asesoría trabajen sobre los mismos datos.
Lo bueno: nube nativa, asientos contables generados desde la factura y una relación fluida empresa-asesoría, con una trayectoria larga en cumplimiento normativo español.
Donde se queda corto: ni la sencillez extrema de las herramientas de autónomos ni la profundidad de las contables profesionales. Para empresas que crecen, el techo obliga a migrar dentro o fuera del ecosistema.
Cruasan
Cruasan incluye Verifactu de serie, no como módulo ni como actualización: cada factura se firma, se encadena mediante hash y se envía a la AEAT automáticamente, sin que el usuario active nada. La premisa del producto es distinta al resto: la factura no es un documento que se emite y se archiva, sino el primer eslabón de una cadena de datos, la factura genera su asiento, el asiento se concilia con el banco y los informes se alimentan en tiempo real.
Lo bueno: Verifactu resuelto desde el diseño y no como parche, y el registro estructurado que exige la norma se aprovecha de verdad: facturación, contabilidad y banco funcionan sobre un único modelo de datos, sin exportaciones ni módulos que no se hablan.
Donde se queda corto: Cruasan es una plataforma joven en acceso anticipado. No tiene el historial de un Sage ni el ecosistema de partners de los grandes grupos del sector, y quien necesite hoy inventario avanzado, nóminas o consolidación de sociedades no lo va a encontrar aquí. Su apuesta es hacer muy bien la cadena factura-asiento-banco y crecer desde esa base.
«La integración entre sistemas no es un lujo. Es higiene. Pero como la higiene, solo se nota cuando falta.» — Cruasan, Departamento de Verdades Incómodas
Comparativa rápida
| Programa | Adaptación Verifactu | Envío a la AEAT | Integración contable | Nube |
|---|---|---|---|---|
| Holded | Declarada | Automático | Módulo propio, simplificado | Nativa |
| Quipu | Declarada | Automático | Básica | Nativa |
| Billin | Declarada (pública) | Automático, siempre | No incluida | Nativa |
| Contasimple | Declarada (y TicketBAI) | Activable por el usuario | Básica | Nativa |
| FactuSol | Declarada (según versión) | Incluido en versiones actuales | Vía ContaSol, con traspasos | No (escritorio) |
| Sage 50 | Declarada (extensión) | Con la extensión activada | Completa | Parcial |
| Anfix | Declarada | Automático | Asientos desde factura | Nativa |
| Cruasan | De serie, sin activar nada | Automático | Completa (factura-asiento-banco) | Nativa |
¿Para quién es cada programa?
Cada programa de esta comparativa tiene un público para el que es la elección razonable. Resumido en una línea por herramienta:
- Holded: pymes que quieren toda su gestión en una sola plataforma amable y aceptan una contabilidad simplificada.
- Quipu: autónomos que buscan facturar y cumplir sin aprender nada nuevo.
- Billin: quien solo necesita emitir facturas con Verifactu resuelto y transparencia total en el cumplimiento.
- Contasimple: autónomos y microempresas, especialmente si operan en territorios forales y necesitan también TicketBAI.
- FactuSol: micropymes con presupuesto cero que aceptan trabajar en escritorio y comprometerse a mantener el programa actualizado.
- Sage 50: empresas con equipo contable propio y necesidades de contabilidad profunda que ya viven en el ecosistema Sage.
- Anfix: pequeñas empresas cuya prioridad es la colaboración fluida con su asesoría sobre los mismos datos.
- Cruasan: empresas y autónomos que quieren Verifactu de serie y, sobre todo, que el dato de la factura no muera en la factura, que alimente contabilidad, banco e informes sin trabajo manual.
La elección honesta no es “cuál es el mejor” sino “cuál encaja con cómo funciona mi negocio”. Un autónomo con veinte facturas al año y una pyme con departamento de administración no deberían salir de esta página con la misma respuesta.
Preguntas frecuentes
Preguntas frecuentes
¿Cuándo es obligatorio usar un programa compatible con Verifactu?
Desde el 1 de enero de 2027 para los contribuyentes del Impuesto sobre Sociedades y desde el 1 de julio de 2027 para el resto de obligados, incluidos los autónomos, según el Real Decreto-ley 15/2025. Durante 2026 el uso de Verifactu es voluntario.
¿Hay una lista oficial de la AEAT de programas Verifactu?
No, y la Agencia Tributaria ha confirmado que no la habrá. El cumplimiento funciona por autocertificación: cada fabricante emite una declaración responsable de que su software cumple el Reglamento, incorporada al propio programa. Desconfía de cualquier software que se anuncie como "homologado por la AEAT".
¿Qué pasa si mi programa actual no se adapta a Verifactu?
Habrá que migrar a uno que cumpla antes de la fecha que corresponda a tu caso. Conviene preguntar al proveedor actual si tiene la adaptación disponible y con qué condiciones; si la respuesta es vaga, mejor planificar la migración con meses de margen. Cambiar de software de facturación con prisas suele costar datos, numeraciones y disgustos.
¿Puedo seguir usando mi programa de siempre durante 2026?
Sí. En 2026 Verifactu es voluntario y ningún programa es ilegal por no tenerlo aún. La cuestión práctica es otra: si tu proveedor no ofrece todavía una versión adaptada ni un compromiso claro de fechas, 2026 es el año para decidir el cambio sin presión, no para esperar.
La mejor forma de saber si un cruasán está bueno es probarlo
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Probar gratis →Conclusión
En 2026 no hay excusa para elegir mal: los principales programas de facturación del mercado español ya declaran estar adaptados a Verifactu, los plazos reales dan margen hasta 2027 y los criterios para comparar son públicos y objetivos. La trampa no está en la escasez de opciones sino en las etiquetas, recordar que no existe homologación oficial de la AEAT ya coloca a cualquier lector por delante de la mitad de las páginas de resultados.
La decisión de fondo tampoco es Verifactu. Verifactu lo van a cumplir todos los programas serios, porque no les queda otra. La decisión de fondo es qué pasa con el dato después de facturar: si se queda archivado en un módulo o si alimenta la contabilidad, el banco y los informes sin que nadie tenga que moverlo a mano. Si lo que necesitas es lo segundo, la mejor forma de saber si un cruasán está bueno es probarlo.
