Tres fechas que no admiten olvido
La Seguridad Social no negocia plazos, y en 2026 dos de estos tres han cambiado. En Cruasan cada trámite lleva el suyo delante, y no hace falta que nadie los lleve en la cabeza.
Fechas comprobadas en el BOE el 24 de agosto de 2026. El Real Decreto 643/2026, de 29 de julio, entró en vigor el 1 de agosto de 2026.
Nadie monta una empresa para aprender Seguridad Social.
Un alta son cuatro datos que ya tienes: quién, desde cuándo, con qué contrato y en qué condiciones. Nada de eso es difícil, y nada de eso requiere un experto.
Lo que sí requiere es no fallar y no llegar tarde. Y por eso este trámite acaba delegado en alguien de fuera, al que hay que escribir un correo y esperar. No porque sea complicado, sino porque nadie quiere ser quien se equivoque. El resultado es absurdo: la persona que menos tiene que ver con tu negocio decide a qué hora entra tu gente al sistema.
Nuestra postura es que eso no debería ser trabajo de nadie. Ni tuyo, ni de tu equipo, ni de una bandeja de entrada ajena. Cuando contratas a alguien, el trámite se hace solo, a la hora que haga falta y dentro de su plazo. Y tú te enteras de que está hecho.
Alguien empieza el lunes. ¿Quién espera a quién?
Un alta son datos que ya tienes y una gestión que alguien tiene que hacer antes de una hora concreta. Hoy, casi siempre, el que espera eres tú.
Correo, espera y dedos cruzados
El trámite depende de la bandeja de entrada de otro.
Se hace solo, y lo ves
A cualquier hora y dentro de plazo.
Todo lo que hoy te obliga a escribir un correo, resuelto sin escribirlo
No solo el alta y la baja: también lo que viene después y lo que hay que hacer cada mes.
Altas, bajas y cambios
Contratas a alguien y su alta sale sola, en su plazo. Igual con una baja, un cambio de jornada o una subida de categoría. Tú rellenas una ficha, no un trámite.
Bajas médicas
Cuando alguien cae de baja, el parte llega solo y avisa a quien lleva lo laboral. Y lo que hay que comunicar sobre esa baja se comunica sin rehacer a mano lo que ya está en la nómina.
El recibo mensual, cuadrado
Los seguros sociales de cada mes se preparan con las nóminas reales y llegan cuadrados. Si algo no encaja, lo ves antes de pagar y con el motivo delante, no tres meses después.
Lo que la Administración te pida
Certificados, documentación y datos nuevos que van apareciendo, como el código de ocupación que hay que tener de toda la plantilla antes de febrero de 2027. Sale de aquí, no de una carpeta.
Contratas a alguien. El resto pasa solo
Cuatro pasos, y en ninguno de ellos hace falta saber nada de Seguridad Social.
Das de alta a una persona, no rellenas un formulario oficial. Quién es, desde cuándo empieza y con qué condiciones. Lo demás lo pone Cruasan por ti.
Lo incompleto no se manda. Si falta algo, se dice qué falta, en castellano y con el nombre del dato. Es la diferencia entre corregirlo en diez segundos y descubrir un rechazo tres días después sin entender por qué.
El reloj manda, no tu memoria. No hay que esperar al lunes, ni al horario de oficina, ni a que alguien vuelva de vacaciones. Cada trámite sale dentro de su plazo legal, y lo que ya salió no se manda dos veces.
Y también si algo no ha ido bien. Lo hecho queda con su fecha. Lo que la Seguridad Social devuelve con un problema se te pone delante, explicado, para que decidas tú. Nada se esconde detrás de un icono verde.
Gestiones del mes
19
altas, bajas y cambios
Hechas en plazo
100 %
sin que nadie las persiguiera
Seguros sociales
61.940 €
cuadrados con las nóminas
Necesitan que mires
1
con el motivo explicado
| Nº | Cliente | Estado | Total |
|---|---|---|---|
| Alta | Marta Ruiz · empieza el lunes | Hecha | en plazo |
| Baja | Jorge Prats · último día, el 12 | Hecha | 2 de 6 días |
| Cambio de jornada | Falta el código de ocupación | Revisar | dato pendiente |
El plazo va delante, no en tu cabeza
Cada gestión lleva escrito cuánto le queda: dos días de seis, o un alta que sale hoy porque el lunes empieza alguien. Lo que ya está hecho lleva su fecha, y lo que necesita que mires lleva el motivo escrito en castellano.
Nada espera al cierre de mes, porque los plazos tampoco esperan. Y nada espera a que abra la oficina: si el trámite toca un domingo por la noche, sale un domingo por la noche.
Se activa una vez. Y después no vuelves a pensar en ello.
Para que Cruasan pueda hacer tus trámites, tu empresa tiene que autorizarlo una sola vez, en una configuración inicial que hacemos contigo. Es el único momento en el que este asunto te ocupa tiempo. Si esa autorización la tiene tu asesoría en lugar de tu empresa, también vale: los trámites se le dejan preparados y revisados para que los presente ella.
Lo que no vas a ver aquí es un estado inventado. Si algo no ha salido, se dice que no ha salido: nunca vas a encontrar un trámite marcado como hecho que en realidad no se hizo. Y el visto bueno al pago mensual lo das tú, porque es dinero que sale de tu empresa y esa decisión tiene dueño.
Los plazos tampoco son nuestros: los pone la ley y cambian. Cuando cambian, cambia lo que ves, sin que tengas que enterarte por tu cuenta.
Un trámite con plazo no debería depender de una persona ocupada.
Casi ningún disgusto con la Seguridad Social viene de una duda legal. Viene de un viernes con mucho lío, de un correo que se quedó sin abrir y de un lunes que llegó antes que el alta. Y el coste no es solo el recargo: es la persona que empieza a trabajar sin estar dada de alta, que es un problema de otra categoría.
Pedirlo, comprobarlo, mandarlo a su hora y confirmar que llegó es trabajo de máquina de principio a fin, y funciona mejor sin nadie en medio. Lo que sigue siendo de una persona es decidir a quién se contrata, cómo se articula una salida y qué hacer cuando aparece algo que no esperabas.
El trámite, resuelto solo. La decisión, de quien responde.
Un alta, doce nóminas y una baja
El ciclo de una persona en tu empresa es siempre el mismo, y cada paso arrastra al siguiente. Por eso estas tres cosas se cuentan por separado pero no se pueden separar.
Alguien empieza el lunes. Eso es un alta en la Seguridad Social, y tiene que estar hecha antes de su primer día.
Trabaja, y cada mes eso es una nómina: sus horas, sus ausencias, sus variables. Y de esa nómina salen los seguros sociales que paga tu empresa.
Un día se va. Eso es otra baja con su plazo, y el finiquito en su última nómina. Y su ficha sigue explicando lo que cobró y desde cuándo.
Es un solo producto y se contrata junto: las tres partes vienen dentro. Otra cosa es por dónde empiezas, y muchas empresas empiezan por la nómina porque la Seguridad Social la lleva su asesoría.
Preguntas frecuentes sobre altas y bajas en la Seguridad Social
¿Cuál es el plazo para comunicar un alta en la Seguridad Social?
El alta tiene que estar hecha antes de que la persona empiece a trabajar, y se puede dejar preparada hasta 60 días naturales antes de esa fecha (art. 32 del Real Decreto 84/1996). Hacerla el mismo día por la tarde ya es tarde, y es el error más repetido que existe en este trámite. En Cruasan no depende de que alguien se acuerde: la fecha de incorporación manda y el alta sale a tiempo sola.
¿Y el plazo para comunicar una baja o un cambio de datos?
Seis días naturales desde el cese o desde que se produce el cambio. Es un plazo nuevo: hasta el 1 de agosto de 2026 eran tres días, y el Real Decreto 643/2026, de 29 de julio (BOE del 30 de julio de 2026), lo amplió a seis. Ojo, porque el cambio no afecta a las altas, que siguen siendo previas.
¿Qué es el CNO y desde cuándo hay que comunicarlo?
Es el código de ocupación de cada persona de tu plantilla. El Real Decreto 643/2026 obliga a comunicarlo a la Seguridad Social y da de plazo hasta el 1 de febrero de 2027. Lo que casi todo el mundo subestima es el alcance: no es un dato de las contrataciones nuevas, hay que tenerlo de toda la gente que ya está trabajando. En una plantilla de cien personas, eso no se resuelve la semana de antes.
¿Tengo que usar el sistema RED o instalar algún programa?
No. No hay que instalar nada, ni entrar en la sede de la Seguridad Social, ni saberse los códigos de los trámites. Tú das de alta a una persona con sus datos de siempre, como quien rellena una ficha, y el trámite se hace solo. Eso es exactamente lo que compras aquí: dejar de tener que aprender un oficio que no es el tuyo.
¿Hay que hacer algo para activarlo?
Una configuración inicial, una sola vez, en la que tu empresa autoriza a Cruasan a hacer sus trámites y sube su certificado. Te acompañamos en ese paso y no vuelve a hacerse. A partir de ahí, los trámites salen solos. Si esa autorización la tiene tu asesoría en vez de tu empresa, también funciona: los trámites se le dejan preparados y revisados para que los presente ella.
¿Qué pasa si me equivoco al dar un alta?
Tienes un margen para cancelarla o corregirla antes de que salga, y lo eliges tú. La única excepción es la propia ley: si el trámite está pegado a su fecha límite, se manda ya, porque llegar a tiempo importa más que la comodidad de ese margen. Y si la Seguridad Social devuelve un error, no se reintenta a lo loco: se te avisa con el motivo escrito en castellano para que lo arregles.
¿Cómo sé que está hecho?
Porque lo ves en la misma pantalla donde lo pediste. Cada trámite pasa de pendiente a hecho, con su fecha, y lo que necesita atención se queda a la vista. No hay que entrar a otro sitio a comprobar si aquello llegó ni escribir a nadie para preguntarlo.
¿También se lleva el pago mensual de los seguros sociales?
Sí. Cada mes se prepara solo con las nóminas reales, y cuando llega el recibo se compara con lo que se esperaba: si hay diferencia, la ves antes de pagar, con el motivo al lado. El visto bueno lo das tú, no la máquina, porque es dinero que sale de la empresa.
¿Simplificamos tu gestión laboral?
Cuéntanos cómo funciona tu operativa y te enseñamos cómo la simplificamos y resolvemos.
Se activa una vez, con la autorización de tu empresa. A partir de ahí, funciona solo.
