La deuda financiera de tu empresa, fuera del Excel

Préstamos, pólizas, leasing, factoring y confirming: cada contrato con sus cuotas, su disponible y su asiento, en el mismo panel que tu banco.

Se activa sobre tu cuenta, por sociedad. En la demo miramos tu financiación y te decimos si te compensa activarla

Deuda viva

184.320 €

en cuatro contratos, dos entidades

Disponible en pólizas

32.500 €

de 50.000 € concedidos

Próxima cuota

2.140 €

préstamo ICO · día 5

Covenants

3/3

cumplidos este trimestre

ClienteEstadoTotal
Préstamo ICO Banco A · vence 2029 Al día 96.400 €
Póliza de crédito Banco B · límite 50.000 € Dispuesto 35 % 17.500 €
Leasing furgoneta Banco A · 48 cuotas Al día 18.900 €

Cuánto debes, a quién y qué margen te queda

La posición financiera completa en una pantalla: deuda viva por entidad, el disponible de las pólizas, las próximas cuotas y el estado de tus covenants.

Lo que hoy contestas al banco después de una tarde de hoja de cálculo, aquí es mirar el panel.

La deuda de la empresa vive en un Excel. Y en la cabeza de quien lo montó.

El préstamo está en un PDF, la póliza en la web del banco, el leasing en una carpeta y el cuadro de amortización en una hoja que hizo alguien hace tres años. Cuando el banco pide la posición, o cuando hay que decidir si se amortiza anticipadamente, alguien reconstruye todo eso a mano — y de las cláusulas de ratios no se acuerda nadie hasta que llega la revisión anual.

En Cruasan cada contrato vive con sus condiciones reales, cada cuota genera su asiento y los ratios se vigilan solos: la deuda deja de ser una hoja aparte y pasa a ser una parte más de tu contabilidad.

La deuda financiera de la empresa ordenada y contabilizada en Cruasan, sin hojas de cálculo aparte

Toda tu financiación, con sus condiciones reales.

No es una lista de contratos: cada instrumento sabe calcular sus cuotas, su coste y su asiento. Lo que no tengas, no se monta.

Préstamos, con su cuadro

Cada préstamo con su cuadro de amortización real: tipo fijo o variable, carencia y vencimientos. Cada cuota separa capital e intereses y va a su cuenta contable.

Pólizas de crédito

Dispuesto y disponible al día. La pregunta de tesorería de cada semana —cuánto me queda de póliza— deja de contestarse llamando al banco.

Leasing y renting

El bien, sus cuotas y su tratamiento contable, sin llevar el contrato en una carpeta y las cuotas en otra.

Factoring y confirming

Lo anticipado, lo cedido y su coste real, ligado a las facturas de las que nace. Sabes qué parte de tus cobros ya no es tuya.

Covenants vigilados

Deuda/EBITDA, cobertura del servicio de la deuda, patrimonio mínimo: los ratios que exige tu contrato, calculados con tu contabilidad viva y con aviso si alguno se acerca al límite.

Asientos contra el PGC

Corto y largo plazo repartidos donde tocan, intereses en su cuenta y el pago cuadrado con el banco por la conciliación. El balance cuenta la deuda de verdad.

Alta una vez. Al día para siempre.

El trabajo es dar de alta cada contrato con sus condiciones. A partir de ahí, el módulo hace lo repetitivo.

01
Tus contratos

Da de alta lo que has firmado. Importe, tipo, plazo, carencia, comisiones y, si los hay, los covenants del contrato. El cuadro de amortización se calcula solo.

02
Cada cuota, su asiento

Las cuotas se contabilizan solas: capital e intereses separados, corto y largo plazo repartidos, y el pago cuadrado con el movimiento del banco.

03
Tú, mirando el panel

Posición al día y avisos con antelación: próximas cuotas, disponible en pólizas y covenants vigilados con tu contabilidad viva. Las decisiones siguen siendo tuyas, pero con los números delante.

Preguntas frecuentes sobre la gestión de deuda financiera

¿Qué tipos de financiación se pueden llevar?

Préstamos bancarios con su cuadro de amortización, pólizas de crédito con su dispuesto y su disponible, leasing, factoring, confirming y coberturas de tipo de interés. Cada contrato con sus condiciones reales: tipo fijo o variable, carencia, vencimientos y comisiones.

¿Qué es un covenant y por qué me avisa Cruasan?

Muchos contratos de financiación exigen mantener ratios: deuda sobre EBITDA, cobertura del servicio de la deuda o un patrimonio mínimo. Incumplirlos puede hacer el préstamo exigible. Cruasan calcula esos ratios con tu contabilidad viva y te avisa si alguno se acerca al límite, antes de que lo mire el banco.

¿Las cuotas se contabilizan solas?

Sí. Cada cuota separa capital e intereses y genera su asiento en la cuenta que le corresponde del Plan General Contable, con la deuda repartida entre corto y largo plazo. El pago se cuadra con el movimiento del banco por la conciliación.

¿Qué veo en el panel?

La posición completa: deuda viva total y por entidad, el disponible que te queda en las pólizas, las próximas cuotas con su fecha y el estado de tus covenants. Lo que hoy contestas al banco tras una tarde de Excel, en una pantalla.

¿Cruasan negocia o trae las condiciones del banco?

No. Los contratos se dan de alta con las condiciones que ya has firmado, y a partir de ahí Cruasan hace el trabajo repetitivo: el cuadro, las cuotas, los asientos, los ratios y los avisos. Las decisiones de financiación siguen siendo tuyas.

¿Está incluido en el plan?

La gestión de deuda se activa sobre tu cuenta, por sociedad: no todos los negocios la necesitan. En la demo miramos tu financiación (cuántos contratos, qué entidades, si tienes covenants) y te decimos si te compensa activarla.

Que la posición financiera deje de ser una tarde de trabajo.

Media hora con tu financiación delante: cuántos contratos, qué entidades y qué covenants. Te enseñamos cómo quedaría tu posición en el panel, con tus números.

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